Cap 01 061 Akathistos A Libro Abierto 1

En esta emisión, Joyas en Tinta presenta “Akathistos: himno marial griego”, edición facsimilar o réplica exacta publicada en Madrid por la editorial Edilán en 1981 de la primera parte de las siete piezas que conforman el manuscrito griego principal. El original se encuentra en la Biblioteca del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, España, registrado con la signatura R.I.19; donado por Felipe II, rey destacado por sus gustos bibliográficos.

Akathistos contiene 30 folios de pergamino de 18,5 x 24,5 centímetros, decorados con 23 miniaturas en forma de cuadros que ocupan la mitad de la página; cuenta con una espléndida ornamentación en oro de motivos vegetales y geométricos que enriquece de modo especial sus inspiradas miniaturas, todas ellas sobre grueso pan de oro estampado en caliente, troquelados en todas sus páginas según el original; incluye un volumen complementario con la transcripción del texto griego. Ambos libros están encuadernados en seda amarilla acolchada y estampada en seco, en el centro de las cubiertas se observa grabado el anagrama de la Biblioteca Escurialense.

En algunas letras iniciales del Akáthistos predominan las figuras zoomórficas, dichas iniciales tienen en este caso una función estructurante, pues 24 de ellas resaltan el acróstico alfabético propio del himno y característico de este tipo de composiciones literarias.

Examinando paleográficamente la escritura del texto del Akáthistos se puede precisar las características de la mano que transcribió la obra. Su escritura es impersonal, poco individualizada, estandarizada y un tanto atípica. Las letras son grandes, amplias, espaciadas, verticales, nítidas y esbeltas; de trazos gruesos siempre iguales. Estas características realzan al himno Akáthistos, como el más importante en comparación con los demás poemas del códice original; escrito en letra pequeña y cursiva. La última parte del texto del Akáthistos se visualiza una letra más pequeña y menos sentadas, tal vez para ahorrar pergamino. Akáthistos constituye un auténtico códice por el celo caligráfico del amanuense y por la armonía distributiva de decoraciones y texto, el resto del manuscrito original se reduce a páginas de apretada letra negra, carente de otro interés que no sea el histórico, litúrgico o literario de algunos textos.

El texto original es una colección de himnos que tiene como título poesías en loor de la Virgen María, conectados con la rica liturgia de la iglesia oriental griega ortodoxa; entre estos se encuentra Akáthistos, que quiere decir Cántico de la victoria, el primero y  más famoso himno  de la liturgia griega en honor a María. Contiene 24 estrofas o troparios unidas alfabéticamente en forma directa de alfa a omega. Su contenido se divide en dos secciones, cada una de las cuales abarca doce estrofas. La primera parte narra la historia de la Encarnación desde la anunciación del ángel, hasta la presentación del niño en el tempo. La segunda parte es teología, entrelazando la cristología y mariología.

De lo que no cabe duda es que este bello manuscrito, por sus deslumbrantes iluminaciones y la profusión de pan de oro que lo adorna, fue elaborado a expensas de algún importante personaje civil o eclesiástico, o por alguno de los cuatro monasterios más importantes del monte Athos para sus servicios litúrgicos. La opinión más sólida fundada hoy, es la que atribuye la paternidad del himno Akáthistos al poeta- músico de la iglesia ortodoxa del siglo VI: Romanos el Melodo, considerado el mejor poeta eclesiástico bizantino y reconocido, entre otras cosas, por haber compuesto multitud de himnos semejantes, y por haberse preocupado por cuestiones teológicas. Sus cánticos dedicados especialmente a la Madre de Dios y demás santos reflejan la piedad cristiana de su época. Sus fuentes de inspiración fueron los libros de la biblia, los apócrifos tan divulgados en su tiempo, las edificantes narraciones de las vidas de los mártires y, además, tuvo presentes los escrito de los grandes padres de la iglesia como san Juan Crisóstomo y San Basilio entre otros.

En su conjunto, esta reproducción impresa de libros antiguos es una muestra casi única del arte bizantino medieval dentro del patrimonio artístico – bibliográfico. El Akáthistos se compuso para ser cantado, se cantó desde un principio y se sigue cantando en la actualidad. Los lectores interesados podrán escuchar el himno Akáthistos tal como se canta hoy recurriendo a las grabaciones existentes en el internet, en las cuales el himno se complementa con los cantos litúrgicos que habitualmente le preceden a la liturgia en víspera de Pascua.

Este tesoro estético del códice Akáthistos, se encuentra en la Colección Patrimonial, Sala Belisario Betancur de la Biblioteca Central de la Universidad Pontificia Bolivariana, campus Laureles, Medellín.

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